Hambre, contaminación, pobreza, asesinatos, guerras, tinieblas, hecatombre, virus...
Ves como rueda tu cabeza por el suelo, y te gusta, te hipnotiza el sonido hueco que produce...
Te han lavado el cerebro... a seco. Te ahorcas con tu propia cola... señor de las ratas..
Y momentos antes de tu muerte, ves a tu alrededor, y te das cuenta, de que hay miles iguales que tú, más ratas que piensan que son "señores", amos de sí mismo y de su destino.
Nunca supiste quién eres, y, ¿sabes qué? acabas de descubrirlo, pero, ¿de qué te sirve? ya estás muriendo... recostado sobre tu carísima cama, mirando el lujoso techo que te ha cobijado...
Y recuerdas toda la miseria y dolor que causaste, y por primera vez, no puedes sacártelo de la cabeza, ahora tu brazo ya no puede levantar más esa copa de alcohol que te "despejaba" la mente, y tus drogas ya no te elevan.
Ahora las sombras de la gente que mataste te acosan, ahora te ahogas en las lagrimas que hiciste correr. ¿Familia? mira tu hijo, hace exactamente lo mismo que tú.. morirá igual que tú, y ya no tienes voz para evitarlo.
¿Es tu culpa? ¡Sí! Sí lo es. Intentas llorar y no puedes, estas seco, siempre lo estuviste, y ahora no será la excepción.
¿Tonta juventud? ¿Ideales estúpidos? Ahora empiezas a comerte tus propias palabras. Ahora te acosan los fantasmas de los sueños que mataste..
Y miras a tu alrededor, y ves a miles como tú... lo que creías tuyo no lo es; no hay cama cara, no hay techo lujoso, estas en una alcantarilla y acabas de despertar, muy a pesar tuyo, a minutos de tu final. ¿Y nos llamabas locos? ¿Tontos idealistas? ¡Ja! Pues mira qué cordura la tuya.