sábado, 12 de julio de 2014

Fin (100)

Bajo tus espinas de siempre yace la siempre etérea, la inmaculada.
La que jamás existió, el caos del mundo.
La que corría con el viento, y la que se iba con el tiempo.
Y conforme a la materialización del pensamiento, renacieron los soles, y perecieron las rosas, siempre fantasmas, de febrero.
Es cierto, en tu mundo siempre llueve, desde fuera, desde lejos. Mientras tú cada vez te renuevas, y yo sigo cada vez más viejo.
Quemamos todo el mundo nuevamente, por placer o por diversión. Y entre ruinas nos alzamos, jugando como la brisa, cayendo hasta el suelo.
Cantaron bajito himnos de guerra, en nuestro honor, mis dioses muertos. Pero es hora de que encuentren contigo su descanso eterno.
Hoy cuelgo las ropas que manché de melancolía, como lo hiciste tú en su momento.
Mas quiero que quede algo en claro, antes de que acabe con todo esto.
Ni ayer, ni en las noches que fueron, ni en tus besos falsos, ni en los sinceros, ni en los labios que ya no serán mios, aunque ya no los quiero. Ni hoy en el vacío, ni mañana, en la sombra de lo incierto.
¿Sabes? No me arrepiento

Aquí

Y así, concluye más una historia, a causa de la paciencia y la esperanza. La que siembra los males en la tierra.
Comprender que era como un perro, persiguiendo la cola, en busca de algo mayor que no está allí.
Viendo antes los paisajes con cariño y calidez, donde ahora solo tengo desdén y frialdad. Pero así es cuando los ojos se abren al despertar de un sueño, y uno se entristece de lo que abandona. Mas solo se abandona aquello que se tiene, y yo nunca te tuve.
No existes.

domingo, 8 de junio de 2014

Hasta aquí (NN)

Y bueno, ya lo sabes.
Es una pena que los besos que mejor recuerdo sean los de despedida, pero bueno, si hubo una despedida, es porque alguna vez algo comenzó.
Gracias

viernes, 6 de junio de 2014

Sucedes (NN)

Nada sucede, nada nuevo, nada diferente.
Hay prisa en el viento. En tus segundos, en mis horas.
Los pensamientos vuelan, y yo atado a ellos.

Nada sucede, nada nuevo, nada diferente.
Un vistazo, un segundo, un poco de esperanza. Desesperación.
Todavía no, más lento, más lento.

Nada sucede, nada nuevo, nada diferente.
¿En qué luna estamos? ¿O aún es martes?
En la plaza, como los pájaros de siempre.

Sucede... nada nuevo, nada diferente.
Pero no, sólo un sobresalto, pequeño.
Paciencia, paciencia... paciencia.

Sucede... nada nuevo, pero diferente.
Algo ha cambiado, en el hielo, en la nieve.
¿O el frío se me ha hecho familiar?

Sucede, nuevo y diferente.
Izquierda y derecha, paisajes rápidos se dibujan.
A lo lejos, vemos lejos.

Nada sucede, nada nuevo, nada diferente.
Redoble marcado, como siempre.
Como siempre.

Y aparece.

martes, 3 de junio de 2014

Luces (NN)

Despierta,
El sol aclara el mundo, pero aunque estemos bajo él, aun estamos a oscuras.
Son las noches las que nos dan la satisfacción de ver los días.
Es durante el día que se añora la luz de la luna.
Redundamos al ir por el camino recto, volvemos a caer en los mismos errores.
Ella sabe lo que ignoro, pero no sabe lo que yo ya sé. Y lo que ya sé es que estamos aquí.
Las mañanas se hacen largas, y las luces de la calle no se apagan.
El farolero se ha ido.

sábado, 17 de mayo de 2014

Buen día (NN)

Espero que tengas un lindo día, de esos que se parecen a ti.
Abrígate, está haciendo un poco de frío.
Espero que la hayas pasado bien ayer.
Espero que hayas descansado.
¿Qué milagro, tan temprano?
¿Almorzamos juntos?
¿Cómo amaneciste?
Te veo más tarde.
¿Te mejoraste?
¿Sigues viva?
Me encanta.
Despierta.
Gracias.
¿Hola?
Hola.
...

Dibújame un cordero (NN)

Estaba escrito, llegaríamos a lo mismo.
En las calles de nuestra ciudad fantasma te encontré como siempre te he encontrado, fugaz y ajena, fría, certera.
Las esperanzas se extinguían: era tarde, era lejos.
Las esperanzas volvían a nacer: estabas cerca, estabas cerca.
El día era de esos como tú, y yo que ya te estaba buscando.
Pero el tiempo pasa, a veces en vano, a veces con razón. El tiempo pasa, un palpitar marca su ritmo.
Será esta noche la última noche. Será esta noche cuando al fin te alcance, etérea.
Será, pues, noche de muerte, pues siempre cae un mártir en las noches de lluvia.

martes, 13 de mayo de 2014

Un momento de lucidez

Con los zapatos mojados y desgastados, rechinando en el asfalto, va el hombre sin rumbo.
Los zapatos cuentan historias tristes, historias alegres, historias de amor y aventuras.
El asfalto los escucha, pues siempre pasan por ahí caminantes con historias alegres y tristes, con historias verdaderas.
La gente en la calle ignora todo lo que pasa a su alrededor, como de costumbre.
Y así se pierden de todas las historias que suceden, todas las historias que nacen y mueren.

Con el eco se calló hasta el silencio.
Y se tuvo un momento de lucidez.

En las noches de luna, en las que la gente sigue igual,
la vida corre de la misma forma, sin dar y sin recibir.
El olor a café en las calles azules se hace presente
y los enamorados extrañan sus amores en los faroles.

La realidad de la vida está presente en todas las esquinas,
la noche sigue clara, la gente sigue durmiendo, la pena sigue presente.

Con una pena en el alma, va el enamorado por la vida, con un ramo de flores en la mano, con tristezas en el corazón. ¿Es que nadie puede entender su dolor?
Con la cara sucia, camina un niño por la calle, con la ropa vieja, con el cabello desaliñado, con una sonrisa en el rostro. Con una sonrisa en el rostro.





Legião Urbana - Andrea Doria

A veces parecía que de tanto creer en todo lo que pensábamos tan cierto
tendríamos el mundo entero y hasta un poco más
haríamos selva del desierto y diamantes de pedazos de vidrio.

Pero percibo ahora que tu sonrisa es diferente, casi pareciendo herirte.
No quería verte así, quiero tu fuerza como era antes
Lo que tienes es solo tuyo y de nada sirve huir y no sentir más nada.

A veces parecía que era solo improvisar, que el mundo sería entonces un libro abierto
Hasta que llegue el día en que intentamos tener demasiado,
vendiendo fácil lo que no tenía precio.

Yo sé, nada tiene sentido.
Quiero tener alguien con quien conversar,
alguien que después no use lo que dije, en mi contra

Nada más me va a herir, es que ya me acostumbré con el camino errado que seguí
y con mi propa ley.
Tengo lo que quedó y tengo suerte hasta por demás,
como sé que tienes, también.

domingo, 11 de mayo de 2014

3000

Queridos lectores del blog:
Hoy alcanzamos las 3000 visitas contadas desde el 1er dia del blog, y quería compartirlo con ustedes, las personas que están leyendo esto.
Ya sea porque les gusta lo que encuentran aquí escrito, o porque llegaron por accidente, espero que al pasar por aquí se hayan quedado con un recuerdo.
Estoy conciente que no es un número tan grande, comparado por otros lugares que reciben estas visitas en menos de un mes, pero para mí significa bastante. Cada vez que paso por aquí y veo que han leído algo, me alegra el día al pensar que sí hay quien lee estas pequeñas cosas.
Hoy quiero agradecerles a ustedes por sus visitas, mis lectores silenciosos.
En serio lo aprecio.

Un saludo con dejo a lluvia
Marthyx


martes, 6 de mayo de 2014

Bienvenida (nn)

Ya casi es de madrugada.
¿Cómo estás?
Han pasado unos días (meses quizás) y las cosas han seguido su curso como si nada hubiera pasado.
Si alguien nos pregunta, podemos sonreir un poco, quizás nada, mirar al inquisidor a los ojos y decir que todo está bien, que nada nuevo ha sucedido.
Podemos decir que esto, muy en el fondo ya lo esperábamos, como esperamos la lluvia cuando vemos a las hormigas buscando hojas, o como esperamos un trueno después de ver el relámpago. Esto ya lo esperábamos.
Tú me lo repetías cada que podías, en tu mirada fija, en tus manos temblorosas, en tus besos inseguros, en tus lágrimas ocultas y yo, yo te mentía, diciendo que el sol se había ocultado, diciendo que todas las noches veríamos a la luna saludarnos con su blanco rostro, como dándonos su bendición. Mas no sabes que la luna es traicionera, que el sol es pasajero, pero siempre vuelve. Siempre vuelve...
Tenías razón. Me alegraba verte, pero ella me desesperaba. Tu podías ponerme de cabeza, pero ella lo invertía todo y me dejaba de pie. Ella siempre fue el caos y yo, su aperitivo en bandeja de plata.
Tú lo sabías bien: tus palabras eran lindas, tus frases eran ciertas, pero su silencio mataba, sus pensamientos traían ecos en mi mente, y su voz sólo despertaban ciclones de sangre en mi interior.
Y sí, fui injusto, pues logré mentirte bien, pero créeme que lo peor fue creerme una mayor mentira:
Convencerme que no la amaba, convencerme que te quería.
No me juzgues, pues para qué vamos a juzgar a lo que nunca sucedió. Fuimos tontos: pan y circo.
Sí, yo me busco mis selectos enemigos:
Bienvenida

miércoles, 30 de abril de 2014

La misma noche (NN)

Era otra noche y era el mismo sueño, trayendo ecos de un pasado cercano, que se mece en las esquinas de la memoria, donde juntamos las telarañas.
Era de noche y estábamos despiertos.
Mas no era la víspera de nada, era solo otra noche más. El tiempo se quejaba de la hora, pero se iba lento, como quien alarga la despedida.
La lluvia en la ventana, el frío en el cristal y en tus manos, tus ojos distantes, el café helado. Todo señalaba que la tormenta sería eterna. Todo señalaba que el tormento sería breve.
Era una noche de esas en que te miraba y esperaba la palabra. Era una noche de esas en que te sentabas y no esperabas nada.
Era tarde y hacía frío, pero ni siquiera el viento murmuraba. Todos callados contemplando la nieve silenciosa, esperando un milagro de verdad
Era tarde y tu espalda estaba fría, pero no era la nieve, ni era el viento, era la distancia de mis latidos a tus oídos.
Era tarde y murmurabas, contemplando más allá de las nubes y más allá de la lluvia, como siempre, escapando hacia el horizonte, escapando por la ventana.
Era tarde, y yo me iba.
Era tarde, y te quedabas

viernes, 25 de abril de 2014

Tiempo perdido (NN)

La humedad evoca dulces cantares perdidos, cantares de los amantes grises, de los que se juran amor eterno bajo el agua, inmortalizando el sonido de sus corazones en el goteo de la lluvia de abril sobre el asfalto de las viejas ciudades. Ese maldito olor a humedad que te trae en nubes de memoria, como si supiera que casi, casi en el fondo, me gusta recordarte así.
Ha pasado ya mucho tiempo desde que decidimos marcharnos. Tú te fuiste ligera, en el aroma del café del desayuno, en el viento que mece la cortina del cuarto en esas mañanas calurosas, en el sonido de las llaves contra la puerta principal, tintinando, cual martillo con cincel, talandrando su paso en mi memoria, lento pero constante.
Fue tu cuerpo el que atravesó el portal, mas tu aroma... tu aroma se quedó en el aire, como mofándose del infortunio pasado, asentándose en los rincones en los que tu disfrutabas quedarte, casi casi como si no quisiera marcharse. Fue entonces cuando empecé a sospechar que te amé un poco, cuando me encontré con la mirada perdida, buscando una vez más ese punto maravilloso e invisible en el que te concentrabas mientras te sentabas a la ventana. El paisaje era ajeno, y a la vez era tan tuyo..
Recorrí el cuadro con calma, quizás así mis ojos podrían encontrar alguna mirada tuya grabada en las paredes de la ciudad, pero no, no te encontré ni en la vereda del frente, ni en el arbol del vecino que se deshoja sobre nuestro jardín, ni en el humo de los autos que pasan rápido por la calle, ni en esas rosas que dejaste olvidadas en la maceta que se deja ver cerca del zagúan.
Tan solo encontraba dibujos borrosos de memorias cercanas, algo manchados por la impaciencia.
Quizás entonces me di cuenta que no te habías ido sola, te llevaste contigo la casa. Y te llevaste la esencia con ella. El olor del café ya no era de café, y las sábanas de la cama ya no eran azules, y el espejo estaba con una sonrisa menos. Quedé solo en el recuerdo de lo que era una casa, ahora tan solo paredes con techo.
Y decidí, que era tiempo de reclamar lo justo. Pues no tenías el derecho de llevarte contigo el aroma del café, no tenías derecho a olvidar tus rosas, ni de quitar la sonrisa del espejo.
Era tiempo de conversar con la luna, para que me contara de tus sueños y tus noches, como antes lo hacía.
Era tiempo de invocar a las flores de primavera, pues ellas siempre le siguen el rastro a las suyas.
Era tiempo de comprobar si te llevaste la vida contigo...
O si fui yo quien la dejó irse.

"Es el tiempo que has perdido en tu rosa lo que hace a tu rosa tan importante"

lunes, 21 de abril de 2014

Para el mundo

Hoy no hay flores, no hay pájaros,
No hay amanecer rosado,
No hay luna en el día,
No hay botones retoñando,
No hay risas, no hay llanto.

Hoy no hay partidas, no hay llegadas,
No hay martir ni sangre,
No hay virgen ni hay santo,
No hay gritos silenciosos,
No hay dolor, tampoco canto.

Hoy no hay poeta solitario,
ni están los gatos en el tejado.
Ni las estrellas le brindan homenaje a la luna.
Ni las aves despiertan el alba con su canto.

Hoy no hay melancolía añeja,
No hay ni una copa de vino.
Hoy no hay dioses vivos,
Tampoco los hay muertos.

Hoy no hay piratas en alta mar
Ni hay detectives viejos en el pueblo,
Hoy no hay ficción ni tecnología,
Ni gritos de independencia,
ni movimientos libertarios.

Hoy no hay café de reflexión,
Ni romances con diosas etéreas.
Hoy no cae ningún imperio,
Hoy no hay musas imperfectas.

Hoy hay un eco distante,
Como recordando un viejo pensamiento:
El pecado más grande -decía-
es escribir sin inspiración.

domingo, 13 de abril de 2014

Basta

Etérea e inalcanzable, allá en lo alto de tu trono, aún nos miras con el ceño fruncido, con desdén, con lástima.
Diosa del viento, que repudias a los nacidos en la tierra, que escupes sobre nuestros rostros a pesar de que somos los únicos que te saludamos al despertar.
No te olvides que solamente estás arriba, porque nosotros estamos abajo.

Diosa del viento, de belleza impecable, de suaves gestos y de rítmicos pasos, no te olvides que siempre podemos cerrar los ojos para ti, y no serás más que otro ser en el olvido. Un ser bello en un mundo de ciegos.

Diosa de los vientos, no te olvides que fuimos nosotros quienes te subimos a lo alto; nosotros, a quienes sólo nos ves como herramientas. No te olvides que los pájaros caen a nosotros, al encontrar su muerte.

Diosa de los vientos, recuerda que no eres única. Recuerda que no eres eterna. Recuerda que no eres perfecta.

Recuerda que todo nace en la tierra

sábado, 12 de abril de 2014

Agua (NN)

Comenzamos a vivir, y nuestro día comenzó nublado.
La mañana se alzó perezosa, con un aire a viejo, a añoranza. Las farolas de las calles aún encendidas, se han quedado despiertas un poco más para saludar al sol matutino.

Es un día de esos que te traen de vuelta.

A media luz, como me gusta dibujarte. En sombras, como cuando te adiviné aquellas noches en que te esperaba.
El día se levanta sutil, como queriendo imitar tus pasos.
Mi corazón, marcando tu ritmo.
Mis letras, escritas con agua de lluvia, sobre el pavimento de la ciudad.

jueves, 10 de abril de 2014

En llamas (NN)

¿Cambiar para qué?
Las cosas nunca cambian: todo cambia.
No podemos ir contra el río de lo natural, precisamos adaptarnos.
Solo cambia lo imperfecto, solo cambia lo inseguro.
Solo cambias para bien.
Solo cambias para traer más caos al mundo.
¿Para qué desperdiciar las ruinas?
Deja que las piedras cuenten su pasado.
Deja que la historia continue, con las bases de su imperfección.
Solo así alcanzamos lo eterno, lo seguro.
Sólo así sobreviviremos al fuego.
Ser como el cielo y las nubes

En ruinas (NN)

¿Cambiar qué?
Nunca ha cambiado: las cosas siempre cambian.
¿Para qué enmendar lo que no quiere ser enmendado?
¿Para qué arreglar lo que debe arreglarse?
Cambiar trae soluciones, y las soluciones no mejoran nada.
No vale la pena reconstruir lo que se ha roto.
Deja que los escombros vuelvan a la tierra, algo en su viaje habrán aprendido.
Deja que el tiempo sumerja en lo profundo la nostalgia de aquel pasado que nunca sucedió.
Déjalo, que el tiempo cura, el tiempo olvida, el tiempo entierra.
Nuestras ciudades, olvidadas en las arenas, quemadas hasta que quedaron cenizas.
El mundo envuelto en llamas. El mundo reducido a cenizas

domingo, 6 de abril de 2014

Con el tiempo (NN)

No llevaba consigo nada:
Ni un centavo en la cartera,
ni un abrigo para el mal tiempo
Se fue sin prisa, sin pena.

Se le había quemado
el horizonte en los ojos,
ya la vida le exigía a gritos
otra tierra, otra tierra.

Se había marchado
con las nubes del cielo.
Las paredes no la contenían,
las cadenas no la sujetaban:
Ella era el viento.

Se fue hacia la luz de la mañana.
Como solo ella lo hacía,
Con la cabeza siempre en alto,
Sonriendo, sonriendo.

Ella había escapado,
Muy temprano esa mañana,
Sólo el recuerdo la contenía,
Pero se irá con el tiempo...
con el tiempo.





miércoles, 2 de abril de 2014

Bolero (NN)

Te veo desde lo alto de la ciudad.
Te veo en las noches oscuras de luna nueva, bajo la luz tenue de pequeños faroles viejos y amarillos.
Te alejas rápido, segura, decidida, lista para fundirte con las sombras, en remolinos inciertos, como caprichos de la mente.
Te reflejas en las paredes frías de este mundo que yo solo construí, para contener tu esencia, para quererte un poco más.
Escondida a los ojos de los mortales, visible solo con el eco de mi pulso cuando te extraño, cuando me invitas a tus sombras, a unirme a tu danza eterna, al vals de mi pulso. Cuando te alcanzo con mis recuerdos, y alcanzo el fantasma que vive en tus labios... tibios labios que alguna vez amé.
Con tu mirada fija en mi alma, sin parpadear, sin perder el detalle, taladrando en mi alma, carcomiendo mi cordura y consumiendo mi voluntad, invadiendo las mentes de nosotros, los que tuvimos el valor de perdernos en la niebla nocturna para llegarte a amar.
En los tejados de mi ciudad, en el azul de la noche, en mis latidos torpes cuando te veo, en las sombras grises del manto que nos cubre de las verdades ajenas, te alcanzo a encontrar.
Eres como un bolero olvidado, lenta y precisa, firmemente marcando tus pasos en mi vida, en el fondo de cada mirada desviada hacia ti.
Desvanécete un poco más, como me has acostumbrado. Desvanécete en memorias eternas y mátame en el recuerdo de todos los besos que te he quitado.
Quiero fundirme en tus pasos una vez más.

lunes, 31 de marzo de 2014

Dirás (NN)

Viejos hábitos olvidados, hoy vuelven a estar presentes a flor de piel.
Pensamientos ya añejos, como el vino de tus labios con el que embriagas a quienes los conocen de cerca.
Tú, a veces tan simple.
Mil planes sólo complican las cosas, y enceguecen. Buscaba a veces, telarañas en el agua.
Yo que sigo acostumbrándome a lo sencillo.
Sé que no hay diferencia entre las esperanzas que das, y el veneno.
Es suicidio, lo he repetido mil veces.
Es suicidio, tú lo admites en tu silencio.
Es suicidio, del que todos ya hemos probado.

La mente olvida, pero el corazón recuerda cómo latir para ti.

sábado, 29 de marzo de 2014

Gatos

Aunque ya ha pasado un buen, bien tiempo desde que escribo algo directo, he decidido volver a hacerlo.

Gatos.

Mucha, mucha gente opina que los gatos son animales egoistas.
Que no puedes esperar cariño de un gato.
Que solo te quieren por conveniencia.
Muchas críticas comparándolos con el comportamiento de los perros..

Y las respuestas tipicas son que, es así su naturaleza, que ellos son independientes, que depende cómo los cries...

Y ahí está el detalle...

"Cómo los cries"

Pienso que nunca las respuestas son lo suficientemente concretas.
Me explico:
¿Los gatos son independientes? Sí.
¿Son egoístas? Sí.
¿Te quieren por conveniencia? DEPENDE.

¿Depende de como los cries? Sí y no.

Un gato que es arisco, será arisco con todo mundo, sin duda.
¿Pero cómo llegamos a esto?
Muchas veces es por la falta de atención..
No que descuidamos al gato en su alimentación, y cuidados médicos... Pero en el cariño que les das.

Un perro va a estar para ti siempre, solo mantenlo vivo. Quizás sea un poco exagerado, pero sabemos que por ahí va la cosa. Es fácil ganar su aprecio (no así su cariño)

Pero un gato, señoras y señores...
Hacer que un gato te quiera, eso dice bastante de ti.
Hacer que un animal independiente, desconfiado y egoista te quiera, eso es toda una hazaña.
Significa que no solo te has contentado con darle de comer y ya.
Que no solo esperabas que venga por ti cuando llegaras a casa.
Significa que invertiste tiempo y cariño en él.

Al final si te pones a pensar, ¿Quién es más egoista? Él por no ir a hacerte fiestas y saltarte y llorarte solo porque llegaste a la casa (¿en serio quieres fiestas por eso?), o tú, por esperar que te ame y te idolatre solo porque si.

Hacer que un corazon te piedra te quiera, pienso yo, tiene más valor que alguien te quiera porque sí.

sábado, 22 de marzo de 2014

Caer (NN)

Caer
En tus manos
Entre pensamientos
En fríos recuerdos entumecidos

Caer
En desgracia
En la típica nostalgia
En frases cortas de bienvenida

Mirarte a los ojos con calma
Buscando las nubes de lluvia
Reviviendo tormentas pasadas
Inundando promesas futuras

Buscando excusas estúpidas
Para escribirte estos mantras
Para repetirme como siempre
Para poder olvidar tu falta.

Otra vez es otoño en tu idea
Otra vez caemos
En los sueños
En la tierra

Caer nuevamente a la tierra
Y poder tocar fondo.
Para renacer
Caer

martes, 11 de marzo de 2014

Leerte (NN)

Mis ojos me traicionan
al leer tus letras nuevas.

Leerte es diferente
de lo que se acostumbra.

Leerte es revivirte,
traerte de vuelta a mi lado.

Leerte es elevarme,
tratar de alcanzarte.

Leerte es escucharte
otra vez

Leerte es volver a perder el tiempo
en una banca cualquiera

Mientras juego con tu pelo.

miércoles, 5 de marzo de 2014

De náufragos y otros locos (NN)

Mil fantasmas no se van.
Aún acechan mis pasos, en las esquinas, en las sombras, en los recuerdos donde me gusta encontrarte.
Y a veces te sueño linda, frágil, cálida... Sólo para despertar y pensar si tú estabas ahí presente.
Y me gusta pensar que fue un acuerdo mútuo, de vernos más allá de la conciencia.
Delirios de un alma en pena, diría yo.
En nuestra distancia, aprendimos del silencio, y ahora es nuestro amigo común. Él me trae en el viento lo que callas, él te dice sin palabras lo que veo.
Como náufrago, envío mis mensajes al mar, esperando que recibas mis cartas... Esperando que no estés tan mediterránea.

jueves, 27 de febrero de 2014

En silencio

Fue otra noche de dudas en la ciudad del silencio, un eco a la distancia.
Los ciudadanos estaban quietos, a la expectativa, esperando algo, esperando a alguien, esperándote. Era la noche de la redención, era momento de revivirte, pequeña.
Cinco tumbas en la niebla, una destruida, una profanada. Cinco tumbas descubiertas, y en una yace la diosa... Tal vez.
No hay más cristianos valientes que se adentren a las criptas, gente escéptica que está conforme en los cinco, y yo con ellos.
Buscarte, pequeña, nunca fue fácil.
Sólo podemos traer a una de la muerte, y el pueblo entró a votación.
Revivir dioses siempre fue complicado, pues siempre renacen los demonios con ellos. Siempre vienen con sus demonios favoritos.
El secreto, decían, es traer a los demonios más sufribles. ¿Y tú, pequeña, qué demonios traes?
Cómo guiarte a nuestro mundo impensable, pequeña, cuando siento que aún no te he encontrado.
Cómo hacerte nacer de la tierra, si te siento en el viento, te siento en la lluvia, viva, en la luz.
Te extraño, y aún no sé quién eres.

domingo, 23 de febrero de 2014

A mis enemigos (Colaboración)

No soy de este mundo.
Creo que tengo una perspectiva diferente, y nunca supe si alguien la pudiera llamar correcta.
Hay días en que sólo miro al cielo, mientras repito la misma canción en mis oídos.
Hay días en que sólo miro mis pies, mientras camino por el laberinto al que estoy acostumbrado.
He tratado de pensar distinto, y me siento cómodo, pero pareciera que no es lo común.
Trato de tener mirada crítica, de no quejarme de mi decisión. Y lo logro.
Pero la gente no comprende, la gente que no logro comprender.
A veces no entiendo el dolor ajeno, pero entiendo el porqué del estado emocional.
A veces me duele, pero sé que no hubo intención mala a la hora de hablar.
A veces creo que no soy de este mundo.
Y me siento pintando en un mundo de ciegos, hablando entre moscas, como una mosca más.
Comprendo que nunca he hecho fácil el camino a mi propio ser, y sé que soy mejor para escuchar, pero es sólo porque nunca encontré gente que merezca mis palabras realmente.
Soy una persona distinta para cada quién que me conoce, un yo distinto, que se acopla mejor al mundo de cada uno, pero nunca un yo completo, pero sí un yo real.
No estoy seguro de pertenecer a este mundo.
No entiendo bien la superficialidad, pero me aterra, me asusta. Es el peor de mis miedos llegar a caer en algo que realmente detesto de la humanidad.
No entiendo, no veo quién es parte de este mundo.
Porque, aunque ellos se pintan fuertemente de un color, todos tienen su cicatriz de las burbujas que han roto. Burbujas que me da curiosidad de conocer.
Con el tiempo (creo que) me he hecho práctico, ágil en actuar. No me ha dolido dejar muchas cosas, porque sé que nunca fueron mías.
Quizás así he lastimado a más de uno, porque no entiendo realmente el sentido de pertenencia, de eternidad.
Siendo yo, he formado mi selecto grupo de enemigos.
Siendo yo, sigo buscando donde estoy apuntando llegar.
Quizás sea uno de mis últimos pasos por estas tierras, o eso a veces aparenta mi mundo.
Todo llega demasiado fácil, para decir verdad.

domingo, 16 de febrero de 2014

Blanco (NN)

La blanca pared del frente sigue inmóvil y blanca como siempre. Un vistazo cotidiano, esperando a que algo suceda, esperando a que algo haya sucedido, pero no.
La fria pared sigue inmóvil.
Con el tiempo quizás se haya despintado un poco; con la expectativa, quizás, me haya apagado los recuerdos que alguna vez me entregó.
Quizás no debí dibujarle con tizas blancas lo que quería guardar.

viernes, 24 de enero de 2014

Tarde (nn)

No recuerdas cuando empezaste a migrar entre mundos. Una mañana de esas ya te encontraste así: invadida, ajena y extraña. Te encontraste desnuda ante lo desconocido y decidiste abrazar esa sensación. Era el momento de perder la cabeza, de empezar a actuar sin razón, de enamorarse como esos extranjeros que ves en las películas.
Empezaste a frecuentarlo y a disfrutar su compañía, empezaste a dibujar realidades en tu mente.
Bailabas en tu cuarto al ritmo de esa canción que tanto disfrutas la letra, y aunque que no compartiera tu nombre, no te importa, el te la cantará, mientras te mira fijo a los ojos, mientras se quema con el calor de tu pecho cuando lo sientes cerca.
El mundo era tuyo, y tú sólo quieres quedarte en el suyo. Y tú sólo quieres entrar al suyo.
El universo no tiene nombres. Tú eras una, y el era el único. Estabas en desventaja, pues era muy poco probable que tus planes funcionaran, pero tú mandabas las señales correctas, y recibías las respuestas esperadas.
Eras la mano que mueve todo en el tablero de ajedrez.
Los sueños no te favorecían en las noches, pero lo imaginabas despierta, y era perfecto, y eras perfecta, eras exacta y precisa, y él era tuyo. Arácnida dedicación cazando al desprevenido, tejiendo un futuro invisible, fría con el cristiano que cenarías en tus redes.
Tu mente llevaba su nombre, invocabas su imagen con el pensamiento, y tú sonreías, esperando tu tiempo, esperando su momento, y consumar la felicidad máxima de tu más grande capricho.
Tarde comprendiste que tú llevabas las cadenas de esclava. Tarde te viste atrapada en sus garras y demás encantos.
No fue hasta tarde que oiste que la canción que tanto cantabas era la correcta, pero tu nombre era el equivocado.
Las caídas duelen más cuando descubres que tus alas siempre fueron falsas

jueves, 16 de enero de 2014

Orgullo ante la razón

Incómodos en nuestras versiones, en nuestra posición de omnipotencia.
Incómodos de nuestro pasado, pero dejando de lado un poco de nuestro orgullo, volvemos a mirarnos una vez más. Intentamos unirnos en una sola idea, en una sola intención. Pero, ¿cuánto puede mezclarse la tierra con la tierra?
Rígidos como esfinges, guardando nuestro santuario personal, cuidando nuestra autoridad.
Tú buscabas al único, pero yo buscaba a la mejor. Y es algo que nunca me perdonarás, pero es perfecto, yo no creo que haya nada que perdonar en situaciones acertadas.
Aunque los detalles nos maten, insistimos en mezclar tierra con tierra.
Amor de locos, como solo el nuestro.

miércoles, 8 de enero de 2014

Madrugadas (NN)

El viento te anuncia en noches frías como ésta. Y llegas suave, en una nube de recuerdos.
Hoy es día de materializarte entre las telarañas de mi pensamiento, hoy es día de volverme etéreo y ser infinito, como tu perfección. Hoy pensarte no fue suficiente, y te quise mia, y te abrazé en los lugares donde no te pude encontrar.
Nunca me bastó tu ausencia, aunque es cierto que es por ella que retumban mis latidos cada vez más fuerte cuando consigo verte, o peor aún, cuando sólo creí haberte visto y el entorno te dibuja, como sabiendo que no hay mayor gloria que cuando apareces en una de nuestras tardes paganas.
Mujer de cadenas, que nos atas a los pobres mortales con tus ojos, que nos despojas de voluntad con tu sonrisa, que nos destruyes para siempre en tu olvido, fue suicidio tratar de retener tu suavidad.
Si bien es cierto que sabia de antemano que eras perdición, ahora podría volver a aceptar todo de ojos cerrados, y revivirte, revivir tu fuego, revivir tu caos eterno.
Mas otra mañana llega, y se me acaba otra vez la esperanza, se me apaga la confianza, se me entumece el valor. Ha sido otro día de vivir en tus sombras, de escabullirme de tus pensamientos, de dibujarte en las calles en medio de la gente, fue sólo un día más que te sentí cerca mío. Quizás traigas a mí más de lo que puedo recordar, pero son solamente conjeturas débiles, son sólo delirios descabellados. Son tristes intentos de comprender tu eternidad, mujer de mil vidas.
Son sólo deseos desesperados de por fin alcanzarte en tu soledad

lunes, 6 de enero de 2014

Mártir

Te levantas un día más. Un día más en la vida, un día más con la realidad, un día más con tu realidad. Te despiertas sabiendo que hasta tus demonios te tienen compasión. Es un día nuevo, lo sabemos, pero tú aún no has visto el amanecer.
Nadie nace para mártir, pero tú lo has convertido en profesión.
La esperanza te acompaña, me lo has dicho, pero la esperanza es traicionera. Hoy puede ser un gran día, pero tú solo esperas poder llamarlo así.
Nadie nace para mártir, y tú que ya lo tienes de vocación.
Nos han enseñado que nuestros problemas son pequeños, y los dejamos de lado.
"Hijo, te cambio 10 de tus problemas por uno de los míos". Y tu sólo te ahogabas en un vaso de agua. Pero, ¿Cuándo tendremos nuestros problemas de verdad?
Nadie nace para mártir,
Nadie.

miércoles, 1 de enero de 2014

Llueve (NN)

Llueve cuando sabemos qué debemos hacer, y preferimos las cosas que debemos evitar.
Llueve cuando vuelves en la humedad y en el viento.
Llueve cuando no debí haberte invocado, pero es tormenta cuando acudes.
Llueve en mis mañanas solas, cuando te busco estirando el brazo.
Llueve en la tierra de mis dioses muertos.
Llueve sobre las rosas y las nomeolvides.
Llueve entre recuerdos y entre esperanzas.
Llueve entre lo prohibido y lo que amas.
Llueve en las tardes que me extrañas.
Llueve en los días que me das la espalda.
Llueve todos los días que no te recuerdo.
Y yo que te recuerdo con la lluvia