domingo, 29 de septiembre de 2013

Difuso (nn)

Debemos resistir un poco más,
aún no es tiempo

Aún
aún respiras

¿Dónde quedamos?
¿Dónde estamos?
¿Dónde?

Espera, no te muevas
no ME muevas
espérame

¿Acaso estamos distintos?
¿Acaso estamos?
Sólo eres el fantasma de mis recuerdos
un recuerdo que no quiero recordar
una triste y fría noche de domingo
un beso corto de despedida
una sensación rara
temor

Simplemente no entiendo el porqué de esto
yo solo era alguien casual
tú solo eras.

¿No lo entiendes?

No me entiendo

No.

Y esa fue la última luna que existió entre los dos
y nosotros ya no fuimos los mismos
y ya no fueron más tus besos,
ya no fueron mis palabras
ni tu corazón latió
simplemente,
fuimos

martes, 24 de septiembre de 2013

Statu Quo

Ya son cuatro días frente a la hoja tan blanca,
cuatro días que nada me satisface, que nada me abastece, que nada me conforta.
Y mi hoja no es siquiera una hoja, y mi lapiz se quedó sin inspiración.
No escribas los números en la prosa.
¿Qué estás tratando de decir?
¿Cuál es el fondo?
¿Neruda?
No estás rimando en tu poesía.
La nueva poesía no rima.
Eso no es poesía.




¿Y la Real Academia?
Ya son 365 días que llevan tilde.
Y yo con mi tonta manía de escribirte en pirámide.
Estás reinventando el bombillo, no es nada innovador.
Estás tratando de ser Borges?
Ahí te falto abrir el signo de interrogación.
Cada día me pregunto cómo uno llega a escribir en serio.
Esto es demasiado sencillo, cualquiera lo escribe
Ser tan complicado, tantas metáforas. Eso es anticuado

Los mejores escritores tienen las mejores musas.
Las mejores musas tienen a los mejores escritores.

Estoy empezando a creer que ser escritor no es pasatiempo, ni profesión.
Es una jodida condición social.

No tengo paciencia para ser un poeta muerto, prefiero ser de esos a medio tiempo.

lunes, 16 de septiembre de 2013

Frío (NN)

Varado en el mar del yo-no-sé, con una gorra vieja, y unas gafas rotas, producto del mini-infarto que tuve al redescubrir el sol.
Invoco a dioses muertos, dioses propios, mis dioses personales y ellos vienen, y me susurran al oído.
Cantando bajito himnos antiguos, como quien invoca el caos en el mundo, pero es todo lo contrario. Hoy no me basta.
Ya no recuerdo qué fue lo que quise olvidar. Las mañanas son frías por aquí.
En tu mundo siempre, siempre llueve.
En el mío ya no.
Todo lo que usé ya no vuelve. Un relámpago, una noche oscura, una esquina que doblar.
Hoy recordaste a los desconocidos.
Hoy congelamos el infierno.