martes, 18 de junio de 2013

Correcto (nn)

Odio despertar como un capricho tuyo, aunque en mis sueños tu vuelvas como un capricho mío.
No soporto que no entiendas tus errores, pero no más que el hecho que yo les busco excusas.
Me desespera que no recuerdes, o quizás, de vez en cuando, lo haces más que yo.
Detesto verte sonreir, pero lo que en verdad no soporto es que me encante tu sonrisa.
Aborrezco, incluso, el simple movimiento de tus labios, supongo que es porque están tan lejos de los míos.
No tolero ni siquiera tu aroma, aunque no pueda evitar girar la cabeza y buscarte cada vez que éste te delate.
No comprendo porqué complicas todo, aunque quizás el complicado también sea el que no llega a comprender.
Me cansaste por todas las veces que me hiciste perder el tiempo buscándote, y aquí estoy, solo y por mi cuenta, haciéndolo sin querer.
Quizás la lucha haya sido un error después de estos años, pero, por todos nuestros momentos, no me arrepiento.

Con cariño, a quien le doy mi más sincero desprecio