Una mente fría, lista para todo. Calculos exactos, técnicas perfectas; planes y conspiraciones.
Diez mil teorías en la cabeza, reduciendo posibilidades, resumiendo resultados.
El rey en un tablero de ajedrez, asesinando a sangre fría. El peón en un tablero de ajedrez, dejándose asesinar.
Diez mil conspiraciones, solo por un acercamiento. Diez mil conspiraciones, solo para dejar todo al borde del abismo.
El fin justifica los medios? Maquiavélica satisfacción.
Diez mil conspiraciones, todas destruidas por una flor. Y es que la suavidad esconde su arma secreta.
Y es que una rosa tiene espinas: pequeñas y certeras.
Diez mil planes, abatidos. Un universo que se desploma, un universo que ayer era fuerte e imponente, y que se enorgullecía de su poder.
Diez mil planes, frustrados, diez mil cañones oxidados, espadas sin filo, fusiles sin pólvora...
Y es que siempre, una palabra ha sido más que necesaria para destruir al más apocalíptico ejército
Una palabra dicta la sentencia de muerte, y una palabra salva al pecador.
Una palabra termina nuestra historia y una palabra vuelve a comenzarla.
Una palabra.. para estremecer mi alma.. por primera vez.
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